“Generando recursos propios”
Sustentabilidad de un proyecto
Somos un emprendimiento de servicios en el área de Gestión Cultural que surge como una alianza para desarrollar nuestra profesión.
Trabajamos para el mejoramiento de la calidad de vida de la población, con propuestas culturales que fortalezcan la identidad ciudadana.
Para la mayoría de las personas que trabajamos en el área de la cultura, el momento de pensar en el financiamiento suele ser difícil, porque los que no conocen del tema piensan que la cultura es gratis, que no tiene costo. En realidad, la idea surge porque en muchas de las propuestas de esta área no es necesario el desembolso de dinero para disfrutar o participar de una actividad cultural.
Ubicación: calle Córdoba 1338, entre 3 de febrero y 9 de Julio.Municipio donde se realiza el proyecto: Municipalidad del Partido de Gral. Pueyrredon.
Nuestro trabajo busca vincular e inspirar en forma permanente la identidad del lugar en relación a la comunidad a la que pertenece, permitiendo el desarrollo y la integración de los actores.
Antecedentes históricos. SíntesisPatricio Peralta Ramos construyó la Capilla de Santa Cecilia en homenaje a su esposa, Cecilia Robles, un año antes de la fundación oficial de Mar del Plata.Le encarga esta obra al constructor suizo Francisco Beltrami quien tuvo a su cargo la realización de la misma. Su estilo es neoclásico austero y para su construcción se utilizaron materiales propios del lugar.La capilla fue la verdadera piedra fundamental de Mar del Plata, pues las calles del plano original del pueblo fueron fijadas a partir de su fachada.
Reapertura de la Capilla Santa Cecilia.
Cuando iniciamos este trabajo, la Reapertura de la Capilla Santa Cecilia para visitas educativas y para el público en general, sabiamos que nos enfrentabamos al concepto ya instalado de actividades gratuitas o mejor dicho que no tienen costo alguno para el beneficiario.
Esta realidad nos hizo poner rápidamente los pies sobre la tierra y más allá de lo interesante que resultara el proyecto sabíamos que debíamos pensar estrategias para conseguir recursos económicos ó con nuestro patrimonio cubriríamos los gastos que se efectuarían para la ocasión.
Es aquí donde el equipo que ejecuta un proyecto de manera independiente se debe dedicar una gran inversión de tiempo e imaginación para conseguirlo.
Nosotras en un primer momento delineamos varias propuestas para conseguir financiamiento, La primera y más obvia fue ir al Municipio a pedir apoyo. Apoyo recibimos. Dinero ¡nada!
Pensamos en distintos modos de esponsoreo. Resolvimos hacer una reapertura de importancia para la ciudad por lo que significó dicha capilla en la época fundacional y su actual valor histórico-simbólico. De esta manera lograríamos el apoyo de los medios y en consecuencia hacer visible nuestra idea.
Y como valor agregado a la propuesta tomamos la iniciativa de restaurar el armonio original, que hacía mucho tiempo no funcionaba y más de 15 años que se había sacado del coro de la Capilla.
Para hacer más atractiva la propuesta decidimos realizar un producto de calidad, donde quedaran registrados los nombres de los (patrocinantes , auspiciantes) tanto empresas como familias.
Proyectamos un catálogo con algunas imágenes inéditas, que obtuvimos de los albumes de fotos de la Congregación de las Hermanas del Huerto, los cuales debíamos vender para cubrir los gastos y con mucha suerte obtener alguna ganancia.
Pedimos la Declaración de Interés Cultural de la Municipalidad de General Pueyrredon.
Llego el momento crucial del proyecto. Hicimos el presupuesto total de la reapertura de la capilla, incluyendo el costo del lunch para auspiciantes y la prensa, el catálogo, la restauración del armonio, el flete para su traslado porque la restauración debió realizarse en Buenos Aires, el diseño del catálogo y su traducción al inglés (creímos que esto le otorgaría una mayor importancia y así fue), el alquiler de audio y video, las invitaciones, las reproducciones fotográficas que fueron expuestas dando cuenta de la historia del lugar, el alquiler de sanitarios y todo los estimados o imprevistos para la puesta de ese día.
La cifra llegó a $ 20.000.- Teníamos que juntar ese dinero o responderíamos con nuestro patrimonio.
Hicimos las cartas de presentación de la propuesta y el diario La Capital, el más importante de la ciudad, sacó una nota de página completa, hablando de la reapertura de la capilla y la restauración ocurrida años antes. Con esta herramienta en la mano, salimos a recorrer todos los medios de prensa posible (gráficos, radiales y televisivos de aire y cable) y en forma simultánea a llamar por teléfono y pedir entrevista con todos los empresarios que podíamos.
Surgió un grave problema. La mayoría ya colaboraba con ONGs, otras parroquias, o estaba superado su cupo anual de publicidad, y en muchos casos ni sabían de qué lugar estábamos hablando.
Se sumó a esto el conflicto del gobierno con el campo y el malestar general repercutió en los posibles aportes.
Hubo casos de empresas que inicialmente se sumaron y repentinamente se retractaron. ¡Todo a último momento!
Este trabajo nos llevó dos meses intensos de llamados, reuniones, y posibilidades de adaptación con los aportes obtenidos.
Los hubo en efectivo y tuvimos canjes, y hasta la donación de la reproducción de una foto de archivo inédita con su marco para ser sorteado entre los presentes (otro ingreso de efectivo sería lo recaudado con la venta de las rifas)
Que se debe que tener en cuenta: los sponsor toman un compromiso de aporte en efectivo, pero en el caso de las publicaciones generalmente se hace efectivo el cobro al momento de llevarles por lo menos una copia del catálogo u otro formato de impresión. En cambio los canjes se concretan rápidamente.
Es importante disponer de efectivo para las primeras acciones, pensando en recuperarlo al finalizar el trabajo. Nosotros pusimos el dinero para retirar el material y de esta manera poder cobrar lo pautado con los sponsors.
Sabíamos que no llegaríamos a cubrir los gastos de la reapertura, si hablamos de efectivo. Por ello durante el desarrollo de la actividad tendríamos que vender ejemplares. Al momento de la reapertura teníamos una deuda del 50% con la imprenta y nos faltaba retirar parte del material.
A pesar del gran esfuerzo nos faltó recuperar unos $ 6000.- en efectivo, pero a cambio teníamos los catálogos para una futura comercialización. Tuvimos ganancia. Bastante bien, podríamos decir…
Sede del Centro Histórico Fundacional Loma de Santa Cecilia
Gracias al trabajo que realizamos para la reapertura, la trascendencia que logró en los medios antes, durante y después de ese día y el apoyo recibido, la Congregación religiosa que estaba al tanto de los gastos que habíamos realizado, sobre todo por la reparación del armonio, nos cedió la antigua casa del párroco, contigua a la capilla, para que culmináramos allí el recorrido de las visitas guiadas, trasladáramos la muestra fotográfica y realizáramos allí nuestra propuesta de actividades culturales.
La casa estaba hecha un desastre. La falta de mantenimiento era evidente. Los techos se llovían, no había gas, la instalación eléctrica era deficiente, entre otras tantas cuestiones. Pero el desafío valía la pena: era la oportunidad de continuar en el lugar con el trabajo comenzado.
Presupuestamos los arreglos pero estaban muy lejos de nuestras posibilidades. Fue allí cuando hablamos con las hermanas y llegamos a un acuerdo: nosotras nos haríamos cargo del pago de los servicios, las reparaciones las haríamos en la medida que pudiésemos, pero no pagaríamos alquiler.
Y así tomamos este nuevo desafío.
Comenzamos a trabajar en el lugar y en una primera instancia nos abocamos solo a la reapertura de la casa, sin grandes reparaciones. Sólo lo básico: luz, cerradura, una gran limpieza del lugar. Por supuesto tuvimos que pensar en este nuevo proyecto.
Ya no podríamos salir a pedir el apoyo de los sponsor, porque había sido muy reciente el aporte que habían realizado para la capilla.
Así que nos enfocamos en las actividades que se podrían realizar en ese momento en el lugar.
Comenzaron las visitas y los conciertos de verano en la Capilla.
Como todo comienzo fue duro, pero ya no tuvimos tantos gastos. Decidimos guardar el dinero de los ingresos que obtuviéramos. Todo lo que recaudábamos quedaría en la caja para poder llegar lo más rápido posible a realizar las reparaciones.
Así comenzó a principios del 2009 el funcionamiento de la Sede del Centro Histórico Fundacional Loma de Santa Cecilia, con muchas ganas, poca plata y muchas goteras.
La calefacción del lugar fue resuelta por medio de caloventores, comprados con los ingresos de las visitas.
Por suerte para nosotras, fue un año de sequía (hablando del clima) y no tuvimos que suspender actividades por la lluvia. Sólo a fin de año que hubo una gran tormenta, llovía mas adentro que afuera. Fue terrible.
Así llegamos al 2010, con una agenda de verano muy nutrida. Nuestra segunda temporada turística fue con un 50% más público en las visitas y los conciertos. Esto fue lo que permitió hacer las reparaciones en los techos, la pintura, la instalación del gas y otros arreglos.
Ahora la casa estaba en condiciones. Comenzamos a tener actividades permanentes que nos garantizaron ingresos mensuales estables.
Pudimos habilitar 3 salones pequeños además del salón mayor para los conciertos, y compramos mesitas para las clases de inglés y los talleres de fotografía.
La clave fue reinvertir en el lugar. Sabíamos que la gente nos acompañaría en una primera instancia con las condiciones precarias del lugar, pero eso no duraría para siempre. La gente es exigente.
Otro gran acierto fue la selección de actividades y el nivel de docentes con que contamos. Ellos entendieron nuestra propuesta y se sumaron sabiendo muchas veces que lo que ganarían era menor a lo que ellos recibirían en otros lados.
Pero apostaron al proyecto y al lugar. En la balanza pesó más el prestigio del lugar que los ingresos que tendrían inicialmente.
En un año duplicamos la concurrencia a los conciertos y las actividades. Recibimos en forma permanente propuestas de talleres y lo más importante: ¡tenemos fondos propios!
La clave fue apostar al lugar, con propuestas interesantes y de buena calidad, reducir los gastos iniciales al mínimo, abrir sólo en los horarios de actividades y hacer difusión en forma permanente.
Y fundamentalmente utilizar una herramienta que generamos y fue nuestro plan de negocios, donde nosotras nos proyectamos como emprendimientos con nuestras visiones, misiones y metas, pero además donde fuimos explícitamente concretas en la proyección de nuestras metas financieras, que nos permiten dar correcciones y ajustes a nuestros trabajo
(Explicar y mostrar)
Ya estamos pensando en las actividades del 2011, los conciertos de verano y las visitas turísticas, las actividades culturales de invierno, el programa para instituciones educativas y las reparaciones y mantenimiento que aún faltan en la casa.
Pero nuestro proyecto, ahora, ya es un proyecto sustentable.